
Me veo crecer, poco a poco, los cambios experimentados, las gafas, los brackets, veo cada cumpleaños, la sonrisa que se me ponía en la cara al soplar la tarta y pedir ese deseo que por desgracia nunca se llegó a cumplir, veo los 31 de diciembre cenando y esperando ansioso las uvas, ver avanzar ese gran reloj para que por fin suenen las campanadas y tras la ultima verme salir corriendo al baño porque siempre me atragantaba, veía como todas las mañanas de reyes salía a fardar de regalos en la calle, veía como pasaban los años, y todo lo que me hacía ilusión se empezaba a desvanecer, vi como mis gustos empezaron a cambiar y como empezaba a tener conciencia y me empezaba a dar cuenta de todo lo que pasaba a mi alrededor. Por desgracia mi mente también saco a la luz mi pasado más oscuro, ese que duele y hace daño y me vi solo llorando por las noches con la almohada, vi como todos me insultaban y me ponían motes despectivos, vi a muchísima gente empezar un camino a mi lado y al final irse desviando poco a poco hasta desaparecer, sufrí al ver como sin darme cuenta la gente se iba alejando de mi pero en contra partida iba haciendo nuevos amigos, volví a la realidad durante un instante, estaba orgulloso de haber podido superar todos esos baches que me había puesto la vida.

Volví a soñar, me vi mayor, ya había superado los 14 años, vi como los veranos ya empezaban a ser los veranos más cortos, estudiando y como los inviernos eran eternos y fríos. Por suerte o por desgracia crecía y eso daba lugar a nueva gente, a nuevos amigos, muchos se iban quedando y otros por razones que desconozco decidían abandonarme o yo les abandonaba a ellos, en esta vida tienes que saber bien con quien te juntas y ante todo tener bien puesta la cabeza, tenía cientos de amigos y miles de conocidos, pero amigos de verdad creo que se podían contar con los dedos de las manos. Volví a la realidad, no se cuanto tiempo había estado recordando pero al abrir los ojos la calle estaba llena de gente, me extrañe un poco y empece a andar, intente ignorar la música que aun sonaba por mis cascos y me concentre en hacer un balance de mi vida, es cierto que había sido como un montaña rusa, había bajado y había subido, había amado y había odiado con toda mi alma, que raro es esto de vivir dije susurrando...

No sabía muy bien porque aquel día estaba excesivamente feliz, era raro porque este ultimo mes no había sido una fiesta continua, pero hoy sonreía por tenerla a su lado y por saber que iba a estar siempre, pase lo que pase, llueva, nieve o haga sol, sabía de sobra que la iba a tenerla para lo que quisiese porque ella y solo ella bastaban para sacarle una sonrisa. Nunca se lo dijo porque a ella nunca le gusto oírlo pero al mirarse la pulsera que llevaba en la muñeca se dijo a si mismo: Ojala esto sdurase para siempre, ojala podamos crecer juntos.
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